martes, 29 de septiembre de 2015

ACTO 26 (Vol. 5)


   La obra tocaba a su fín. El grupo había logrado sobrevivir a duras penas de la catástrofe caida sobre Middenheim y ahora tocaba lamerse las heridas sin tener muy claro lo que había pasado. Era cierto que habían desenmascarado a Wassmeier, pero algo se les había pasado por alto, y habían sido incapaces de evitar el apocalíptico desenlace. 

  Poco importaba ya, y es que despues de tantísimas aventuras y desventuras, llegaba la hora de bajar el telón a pesar del final amargo de aquella epopeya.

29 de Sommerzeit: Primeras horas de la mañana.


  La milicia que pudo salvarse, se reunió junto al Graf y sus asesores, y pronto se dio la orden de formar un campamento base en los bosques. Poco a poco y con el transcurso de los días, el campamento fue creciendo con los supervivientes perdidos en los bosques que iban siendo encontrados, y que habían quedado a merced de las bestias que lo habitaban, incluyendo mutantes y otros seres del Caos.

  Durante este periodo, el grupo consiguió reencontrarse y volver a estar juntos, teniendo que dar muchas explicaciones a las autoridades, y volviéndolas a repetir al llegar la ayuda exterior en forma de miembros de la inquisición Sigmarita acompañados por Hyeronimous. No todo fue de color de rosa, y tuvieron que hacer frente a algunas acusaciones de traición y conspiración, pero el grupo ya había conseguido ganar poderosos aliados que los defendieron y ayudaron a salir del trámite más o menos airosos. No se los tomó como villanos o delincuentes, pero tampoco fueron convertidos en héroes, y la situación de catástrofe en la que se veían ahora impedía poder premiarlos de formas grandilocuentes, así que no pudieron ver más recompensa que unos títulos honoríficos por ayudar a salvar la ciudad, otorgados con escasa pompa y ceremonia.

  Sin embargo, el grupo seguía incompleto. Arty no aparecía por ningún lado, y ya temían lo peor, puesto que había sido dejado en el templo de Shallya cuando la catástrofe se cernió sobre la ciudad y no habían vuelto a saber de él. Aun así, se negaban a marchar de allí y pasaron varios meses buscándolo entre los supervivientes que fueron llegando de los bosques, e incluso de la misma ciudad cuando comenzaron las labores de rescate en la misma. Al fin, y con gran alegría, Arty fue hallado en medio de la ruinosa Middenheim, y aunque vivía pese a sus heridas, tenía graves secuelas psicológicas por lo vivido en la ciudad, teniendo la cordura completamente rota.  A pesar de ello, Arty reconocía a sus compañeros de aventuras, y aún era consciente de su persona y actos, por lo que en cuanto pudo ponerse en pie por sí mismo, el grupo estuvo de nuevo completo.

Y sin nada más que hacer allí, ni ningún asunto que los retuviera, nuestros protagonistas decidieron marchar a otras tierras. Emprendieron de nuevo el camino sin un rumbo fijo, con la idea de alejarse lo máximo posible del lugar, unidos, viviendo en los caminos del imperio. Todo había acabado de forma trágica, pero habían sobrevivido un vez más, y de nuevo verían amanecer otro día, que no era poco.


FIN

1 comentario:

  1. Ay... qué rabia no haber sabido cómo evitar todo... y bastante triste el final, me acuerdo que lo vivimos en la mesa como de una resaca se tratara, lamentándonos por lo hecho (o no hecho) en tiempos pretéritos...

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